Jue. Jul 16th, 2020

LaLiga | Coro o Jónatas: ¿Cuál fue el gol más mágico del Espanyol?

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Alberto Martínez: Jónatas

Jónatas Domingos dio el 2-2 al Espanyol en la prórroga de la final de la Copa UEFA ante el Sevilla, en 2007.

En época de gradas vacías, no hay nada como celebrar un gol de tu equipo en un estadio. Ese es el primer filtro que determinará el valor que le da cada aficionado a ese momento. El fútbol se vive desde la emoción, lejos de la frialdad de la pantalla. Puestos a escoger entre el gol de Coro que valió una salvación y el de Jónatas que hizo soñar con ganar una UEFA me quedo con el segundo, un momento de locura colectiva cuando todo estaba perdido, como agarrarse a una rama a pocos metros de caer al vacío sin remedio.

Coro salvó al Espanyol de Segunda cuando nadie imaginaba un descenso en el año de la cuarta Copa. El club perico ya había estado otras cuatro veces en esa categoría. Los dirigentes apuntan a que Coro salvó al equipo perico de la desaparición, hipótesis que nunca se podrá refrendar, pues la ley concursal podría suponer otra vía salvadora teniendo en cuenta lo que le vino después al Espanyol…

La UEFA de 2007 fue mágica. Un Espanyol invicto, curándose de la herida de 1988, una afición que pobló Glasgow y Hampden Park, un día de lluvia y un partido trepidante, 50 minutos con un hombre menos… Fue un gol platónico, que nos hizo creer a todos, al menos hasta los penaltis, que el Espanyol iba a ser campeón de la UEFA por primera vez en su historia.

Iván Molero: Coro

Ferran Corominas salvó al Espanyol con un tanto en el minuto 91 de la última jornada de LaLiga 2005-06, ante la Real Sociedad.

Bien, Alberto, aplaudo tu estupenda retórica. Lástima que te haya traicionado el inconsciente. “Un momento de locura colectiva cuando todo estaba perdido”. Estás describiendo el gol de Coro. Nunca algo estuvo tan perdido como la permanencia del Espanyol, en el último minuto de la última jornada de 2006. Si es que a cualquier perico se le eriza la piel con solo recordarlo. Con eso está todo dicho.

Pero es que ya no solo es el inconsciente. Sabes conscientemente lo que el gol de Coro supuso para el Espanyol y por eso pones la venda antes de la herida. Quiero decir, que aventuras que el Espanyol se podría haber acogido al concurso de acreedores en caso de descenso y listos. Creo que olvidas un pequeño detalle: ¿Y el estadio de Cornellà-El Prat? ¿Cómo se pagaba una instalación así, que se encontraba ya en la fase final de su construcción, estando en Segunda y encima en ley concursal? ¿Qué clase de hipoteca pagas sin dinero? Ya te lo digo yo: era la ruina. Y, en consecuencia, la desaparición.

Y sí, el gol de Jónatas fue emocionante, un momento inolvidable de euforia. No lo niego. ¿Pero acaso sirvió para algo? Sí, en realidad para alargar la agonía y ‘palmar’ en los penaltis. Otra vez. O sea, que eso de curar la herida de Leverkusen, como que no. Remar para morir de nuevo en la orilla, y de la forma más cruel.

Sin embargo, lo de Coro fue el gol de goles. El guion que hubiera ganado un Oscar. El instante que marca a un aficionado de por vida. El abrazo y las lágrimas compartidos con cualquier desconocido. La experiencia única que ni siquiera un título te puede brindar. La tabla de salvación que aparece en medio del océano de la nada cuando las fuerzas se han desvanecido y has engullido más agua de la que podrías soportar. Es un volver a nacer en el fútbol. Como bien dijo Marc Raymundo, Coro es la vida. Y eso, amigo mío, es insuperable.



Fuente: As.com